Por qué me dedico a esto.
Me formé en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y me titulé con una tesis sobre empatía y funciones ejecutivas que recibió mención honrosa. Quedé en el tercio superior y sigo formándome todo el tiempo.
Abrí mi propio consultorio porque no creo en atender 10 pacientes al día y darles una atención mediocre. Esto es un negocio, sí, pero también es una carrera sensible, y se honra dándote el tiempo, la escucha y la presencia que mereces.
Me enfoqué en neurodivergencia cuando noté que la mayoría de psicólogos solo atienden a niños. Pero, ¿y los adultos que recién descubren que tienen TDAH o autismo? Decidí trabajar con ellxs para cambiar eso.